XD

Mostrando las entradas con la etiqueta Winston Churchill. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Winston Churchill. Mostrar todas las entradas

marzo 04, 2017

¿Trump ya no es Trump?

¿Trump ya no es Trump?

Cuentos Políticos. Por: Francisco Martín Moreno.

El fascismo vuelve a tocar a la puerta en pleno siglo XXI. El tiempo tiene la palabra

Cuando Winston Churchill declaró que "la popularidad de un líder político va en relación directa al grado de estupidez del electorado", sin duda alguna, le asistía la razón. Quien sostenga que Trump es un hombre distinto al de su campaña o a su primer mes en la Casa Blanca, al operar un conjuro que, de golpe, lo convirtió en estadista, se equivoca de punta a punta.

¿El hombre que se dirigió al Congreso de su país el martes pasado es distinto al de los últimos meses? ¿Trump ya no es el mismo que señaló a la mayoría de los medios como enemigos de Estados Unidos? ¿Ya no son unos mentirosos? ¿se olvidó la marcha de protesta de un millón de mujeres en Washington al día siguiente de su toma de posesión? ¿se reconciliaron con él? ¿Trump ya no es Trump? ¿Stephen Bannon, según Bloomberg, el operador político más peligroso de América, ya fue despedido de la Casa Blanca? ¿Bannon, un Ku Klux Klanista camuflado, ya no forma parte del Consejo de seguridad? ¿La CIA y en el FBI ya archivaron los ataques, en donde se les acusaba ineficientes y perversos?

¿Ya se olvidó su gabinete de ultra derecha integrado por multibillonarios, el dinero, requisito para disfrutar de un asiento en el odioso y temerario establishment? ¿Quiénes hablaban del impeachment, del proceso de destitución, ya regresaron sus códigos a sus anaqueles y se fueron a jugar golf para disfrutar el arribo de la primavera? ¿Las mujeres ya no lo etiquetan como misógino, racista y vulgar, como cuando se refirió a sus genitales? ¿Sus vecinos del sur ya lo aceptaron a pesar de su incontrolable violencia y su insistencia en construir un muro que habremos de pagar los mexicanos? ¿Ya no somos bad hombres y nos reconciliamos todos con todos? ¡Bravo!
¿Los inmigrantes ilegales regresaron tranquilos a casa y suspiraron porque había concluido la amenaza de la deportación? ¿Los 75 psiquiatras preocupados por la salud mental del presidente ya descartaron cualquier patología y regresaron satisfechos a sus consultorios? ¿Los latinos ya lo exoneraron cuando dio de baja el link en español de la Casa Blanca? ¿Trump ya no es su peor enemigo?

¿En la OTAN descorcharon champaña después de su discurso en el Congreso o subsisten los resabios y las incertidumbres? ¿Los chinos ya lo adoran y los recibirán con fanfarrias y tapetes rojos como su gran aliado? ¿Sus misteriosas relaciones con Rusia y la injerencia de Putin en el espionaje al partido demócrata ya son cosa del pasado? ¿La negativa a presentar sus declaraciones fiscales ya fue digerida por sus enemigos? ¿Por qué oscura razón las habrá escondido y las esconde? ¿Por sus negocios turbios e inconfesables con los rusos? ¿Trump ya se convirtió en una Carmelita Descalza?

¿Los 100 generales opuestos al gasto irracional y salvaje de 52.000 millones de dólares en armas, en lugar de invertirlos en educación o en modernización industrial, ya se resignaron y regresaron a dar clases a la academias castrenses? ¿El planeta Tierra celebra gozoso que Trump ignore las reglas de la Organización Mundial de Comercio y desate una pavorosa guerra de aranceles para desquiciar el comercio y desestabilizar al mundo con sus tesis comerciales retardatarias, cuya inutilidad ya se comprobó varias veces?

¿Ya no se construirán "campos de concentración" para concentrar a millones de ilegales que pagaron sus impuestos y contribuyeron con el gasto público yanqui? ¿La contracción de empleos industriales es por culpa de los tratados comerciales o de los robots? ¿Ningún argumento cuenta de cara al fascismo?
¿Qué le aplaudieron 99 veces a rabiar en el Congreso? A Hitler lo aplaudieron muchos más y con mayor intensidad cuando le declaró la guerra a Estados Unidos el 11 de diciembre de 1941. Trump es Trump, no nos engañemos. En la mañana declara algo, en la tarde se contradice y en la noche niega ambas aseveraciones.

Quien afirme que el martes pasado nació un nuevo líder mundial no tardará en tragarse sus palabras. Poco vivirá quien no lo vea. El fascismo vuelve a tocar a la puerta en pleno siglo XXI. Nunca acabaremos de sorprendernos. El tiempo tiene la palabra...

La alternancia: Rara Avis

La alternancia: Rara Avis

Dómina. Por: Esther Quintana Salinas.

La alternancia fecunda el suelo de la democracia. Winston Churchill.

José María Aznar, el expresidente de España decía que hay dos cosas a considerar para concretar la alternancia en el poder: tener la voluntad de cambiar las cosas y claridad acerca de lo que se quiere hacer, porque: “…no se llega al Gobierno para heredar y ponerse a flotar. Se llega al Gobierno con el deseo de cambiar las cosas”.

También expresaba, que frente a la posibilidad de la alternancia se debe hacer “…un cambio inteligente. No se debe cambiar lo que está bien sólo por el hecho de que no lo hicimos nosotros”. No son palabras al viento, es sustantivo que no se pierda de vista, toda vez que la alternancia en Coahuila está a la vuelta de la esquina, y sería muy lamentable que no ocurriera así.

Don Héctor Gros Espiell, distinguido jurista y Vicepresidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y antiguo Relator de las Naciones Unidas sobre Libre Determinación de los Pueblos expresa que: “La alternancia en el Gobierno es un elemento esencial de la democracia (porque) la continuidad indefinida en sus cargos del o de los mismos titulares del Ejecutivo, aún en el caso hipotético de que ello sea el resultado de un pronunciamiento electoral libre del pueblo, sin coacción ni fraude, es un factor distorsionante para la democracia… porque el continuismo indefinido genera peligrosos elementos personalistas y autocráticos que afectan negativamente la existencia de una democracia real”.
Y comparto absolutamente lo que dice porque lo que ha venido sucediendo en Coahuila, deviene precisamente de esa permanencia indefinida. Una de las más graves consecuencias es que en nuestro Estado no existe la división de poderes, aunque así se establezca en la ley, y por ende no existen contrapesos para el Poder Ejecutivo, cuya preeminencia sobre los otros dos, nos convierte en ejemplo contundente del despreciable presidencialismo, lo que acarrea corrupción e impunidad. Esta es nuestra historia de manera sintetizada.

Por otro lado, el ideal democrático es que los gobiernos sean electos por el pueblo, pero aquí quien los elige es el abstencionismo, aliado absoluto del voto cautivo con los que el PRI se ha mantenido gobernando por más de ocho décadas, y si a esto le suma los votos que se anulan como sinónimo de protesta, pues estamos aviados. Y aún hay más, porque en el fondo lo que constituye la FUENTE de este desapasionamiento por todo cuanto se vincule con política y poder, es la AUSENCIA devastadora de CIVISMO. Puesto así, se explica con claridad meridiana, que el pueblo soberano —nomás de nombre—  se convierta en un mero instrumento de ratificación de “más de lo mismo” ad perpetuam.

No hay forma desde esta perspectiva, que la cosa pública en Coahuila sea diferente. Y esta circunstancia para nada fortalece a nuestra enteca y deteriorada democracia.

La continuidad indefinida en el poder, como ocurre en Coahuila, es posible gracias al entramado perverso de privilegios, clientismo, complicidades para el grupúsculo de aliados incondicionales del régimen, y la amenaza y la dádiva de migajas a las clases menos favorecidas económica e intelectualmente.

Sin ejercicio LIBRE de la voluntad al ejercer el voto, es imposible concebir una verdadera alternancia que tenga sentido en el Estado Democrático moderno. En Coahuila hoy, es urgente, imprescindible y necesaria.

Se trata de una invitación a liberar al sufragio de ataduras políticas y que al momento de depositarlo en las urnas se piense en lo que es BUENO para la sociedad de la que uno es parte.
Tantos años en el poder por lo mismo y haciendo lo mismo, deteriora la eficacia y la eficiencia de las instituciones públicas, se convierte en caldo de cultivo ad hoc para el abuso y para que crezcan a sus anchas la corrupción y la impunidad, y todo esto en perjuicio directo de la comunidad, y esto significa alejarse en el día a día, más y más, de alcanzar el BIEN COMÚN.

Es tiempo de hacer cuentas y de exigir que se asuman errores sin odios y sin llantos, nada más con firmeza. Coahuila merece esa oportunidad. Debemos abrirle espacio a un derrotero distinto, quienes lleguen tendrán que demostrar en los hechos que es genuino el compromiso de ejercer el poder en favor de los gobernados, y de limpiar la casa de TODOS a fondo y de frente. La alternancia es un instrumento de gobernabilidad democrática, usémoslo a nuestro favor.

Estamos conscientes que el voto es libre y voluntario, que nadie puede obligar a nadie a sufragar de manera obligatoria, pero también tenemos el deber de actuar cuando estamos viendo —y pagando las consecuencias— que los intereses que vienen favoreciéndose desde hace más de ocho décadas en Coahuila, no son los de Coahuila.

En el caso del PAN, si el voto favorece el advenimiento de la alternancia, el reto, como bien lo expresara Luís Felipe Bravo Mena en otro momento, pero que nos viene como anillo al dedo en este, será “no convertirnos en una lastimosa caricatura de nuestros adversarios”.